Un estudio demuestra que las personas más afectadas por el alcohol también son las más impactadas por la falta de sueño

17 de julio de 2018

por Bob Yirka , Medical Xpress

informe

Crédito: CC0 Dominio Público

Un equipo de investigadores del Centro Aeroespacial Alemán y del Forschungszentrum Jülich ha descubierto que las personas más susceptibles a la intoxicación por alcohol son también las más susceptibles a sufrir problemas cognitivos por falta de sueño. En su artículo publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, el grupo describe las pruebas realizadas a voluntarios con vodka y privación del sueño y lo que encontraron.

La mayoría de la gente sabe que el consumo de bebidas alcohólicas puede causar problemas cognitivos. De forma similar, la mayoría de la gente entiende que no es capaz de pensar tan bien cuando tiene problemas de sueño. En este nuevo esfuerzo, los investigadores trataron de descubrir si existía una correlación entre ambos.

Para saber más sobre el impacto de la bebida y la falta de sueño en las personas, los investigadores contaron con la ayuda de 49 voluntarios, a cada uno de los cuales se les dio a beber cantidades de vodka. La cantidad difería en función del peso del voluntario. A cada uno se le dio el equivalente a cinco vodkas dobles para una persona de tamaño medio. A continuación, se evaluaron las capacidades cognitivas de cada voluntario mediante mecanismos de prueba estándar, como pruebas de atención sostenida y de tiempo de reacción. Posteriormente, cada uno de los voluntarios se sometió a una privación del sueño: a algunos se les permitió dormir sólo cinco horas por noche durante cuatro noches, mientras que a otros se les impidió dormir del todo durante 38 horas seguidas. A continuación, se les sometió a los mismos tipos de pruebas cognitivas.

Al comparar los resultados, los investigadores descubrieron que los individuos que obtuvieron peores resultados en las pruebas cognitivas después de haber bebido también obtuvieron los peores resultados en las pruebas que se les realizaron después de la privación del sueño. También descubrieron que había una gran diferencia en el impacto sobre los voluntarios. Los más afectados por la privación del sueño vieron cómo sus capacidades cognitivas disminuían drásticamente: tardaban el doble de tiempo en reaccionar, por ejemplo. En comparación, los que sufrieron el menor impacto fueron sólo un 17 por ciento más lentos.

Diez voluntarios se sometieron a escáneres PET después de beber alcohol. Los investigadores informan de que los voluntarios experimentaron un aumento de la actividad de los receptores cerebrales de adenosina A1 en múltiples partes del cerebro, lo cual, señalan, fue similar a los cambios observados en personas privadas de sueño en estudios anteriores.

Más información: Eva-Maria Elmenhorst et al. Las alteraciones cognitivas por privación de alcohol y sueño indican características de rasgo y un papel potencial para los receptores de adenosina A1, Proceedings of the National Academy of Sciences (2018). DOI: 10.1073/pnas.1803770115

Abstract
Las diferencias de rasgo en el rendimiento cognitivo después de la pérdida de sueño ponen a algunos individuos en mayor riesgo que otros, la base de tales disparidades sigue siendo en gran medida desconocida. Del mismo modo, se han observado diferencias interindividuales en el deterioro en respuesta a la ingesta de alcohol. Hemos comprobado si las alteraciones del rendimiento debidas a la pérdida de sueño aguda o crónica pueden predecirse en función de la vulnerabilidad de un individuo a la ingesta aguda de alcohol. Además, utilizamos la tomografía por emisión de positrones (PET) para comprobar si la infusión aguda de alcohol provoca una regulación al alza de los receptores cerebrales de adenosina A1 (A1ARs), similar a los cambios observados previamente tras la privación del sueño. Se evaluó la atención sostenida en la tarea de vigilancia psicomotriz (PVT) en 49 voluntarios sanos (26 ± 5 años SD; 15 mujeres) (i) en condiciones basales: (ii) después de la ingesta de etanol, y después de (iii) la privación total del sueño (TSD; 35 horas despierto; n = 35) o (iv) la privación parcial del sueño (PSD; cuatro noches con 5 horas de sueño programado; n = 14). Se midieron los cambios inducidos por el etanol frente al placebo en la disponibilidad cerebral de A1AR en 10 voluntarios varones sanos (31 ± 9 años) con PET de 8-ciclopentilo-3-(3-fluoropropil)-1-propilxantina (CPFPX). Se encontraron correlaciones altamente significativas entre las alteraciones del rendimiento inducidas por el etanol y la privación del sueño para varios parámetros de la PVT, incluida la velocidad media (TSD, r = 0,62; PSD, r = 0,84). La disponibilidad de A1AR aumentó hasta un 26% en varias regiones del cerebro con la infusión de etanol. Nuestros estudios revelaron características de rasgos individuales para ser vulnerables o resistentes tanto al alcohol como a la privación del sueño. Ambas intervenciones inducen aumentos graduales en la disponibilidad cerebral de A1AR, lo que apunta a un posible mecanismo de respuesta molecular común.

Información de la revista: Proceedings of the National Academy of Sciences

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