Hacerse una PET

Las tomografías de emisión de positrones (PET) se utilizan para medir la concentración de determinadas moléculas en el cerebro. Hay diferentes tipos de PET. La PET-amiloide mide la acumulación de la proteína amiloide anormal en el cerebro, una de las principales características de la enfermedad de Alzheimer. La FDG-PET mide la concentración de glucosa en el cerebro, lo que revela cómo utiliza el cerebro la energía. Estas exploraciones revelan aspectos del funcionamiento del cerebro que no pueden verse de ninguna otra manera.
Para una exploración PET, se inyecta en el cuerpo una molécula especial llamada ligando, que se une a determinadas moléculas de interés en el cerebro. El ligando emite una pequeña cantidad de radiación que es captada por el escáner, por lo que podemos ver qué cantidad de la molécula se encuentra en el cerebro. Aunque la dosis de radiación es pequeña, como precaución se le puede aconsejar que evite el contacto cercano y prolongado con mujeres embarazadas, bebés o niños pequeños durante unas horas después de una PET.
A menudo se lleva a cabo una resonancia magnética (MRI) junto con una PET para obtener información detallada sobre la forma y la estructura del cerebro, por lo que se le puede pedir que evite llevar cualquier cosa con metal.

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